Las dos revistas de mayor tirada del Brasil entran de
plano en la campaña presidencial. Lo que es motivo de escándalo y objeto de
crítica para las elites brasileñas, es motivo de júbilo y admiración popular.
(Preparé este texto hace unos cuatro meses, para una publicación que no se concretó, pero creo que todavía puede ser pertinente al debate sobre los rumbos de Brasil ante los horizontes que se abren con la elección de Jair Bolsonaro.) En medio de las reflexiones sobre la inserción internacional de Brasil hay una cuestión adormecida, una pregunta incómoda, pero que necesita ser hecha - incluso porque a veces una pregunta puede ser más valiosa que muchas respuestas: ¿Brasil pertenece a Occidente? En una perspectiva tradicional de los estudios de relaciones internacionales, formar parte de Occidente significaba, hasta hace algún tiempo, formar parte de un bloque geopolítico comandado por Estados Unidos, en una posición un poco clientelista que causaba aversión a un país con vocación de política exterior independiente como el Brasil. Afortunadamente esa perspectiva fue superada gradualmente después del final de la Guerra Fría, pero dejó tras de sí una cierta cautela en relación al conce...
El filósofo de los "snob" y de bonitos consejos para cenas elegantes, Luiz Felipe Pondé, lloriquea en un artículo de su columna en Folha de São Paulo que las críticas y acusaciones que hacemos al portal son injustas y extremistas. El Sr. Pondé olvida que ese mismo portal ha ocultado, por más de veinte años, no solamente la existencia del foro de São Paulo sino también los acuerdos y encuentros fácticos entre el PT y narcotraficantes internacionales, a saber, MIR y FARC. Olvida que el portal practica hace muchos años tácticas de desinformación y maquillajes lingüísticos que fueron muy extendidas en los antiguos regímenes comunistas, y por supuesto, actualmente, con aquél toque especial de Saul Alinsky. Olvida la omisión clara de la Folha al ignorar, de manera deliberada --evidentemente--, investigaciones periodísticas de varios casos de corrupción y esquemas criminales de los partidos que componen el establishment. Valida - no sabemos si de manera consciente y...
Jair Bolsonaro asumió el compromiso público con los católicos para divulgarse hoy, día de Nuestra Señora Aparecida., patrona de Brasil. Entre los puntos del compromiso están la defensa de la vida desde la concepción hasta su muerte natural (contra el aborto y la eutanasia), la defensa de la familia y del matrimonio, el respeto a los símbolos y ritos de los católicos, la lucha contra las drogas y al activismo judicial. Mientras que los "católicos" petistas tienen un partido que defiende todo lo malo -- desde el asesinato de bebés, pasando por la ideología de género hasta la liberalización de las drogas -- y ahora Fernando Haddad tiene que correr hacia los padres rojos del anticristianismo del PT, mi candidato tiene respaldo de vida para firmar compromiso público con los cristianos. Taiguara F de S